La metáfora cartográfica utilizada en el título de nuestra investigación produce un fuerte anclaje que vincula un flujo en el que son centrales un territorio, la comuna, la noción de visibilidad y los procesos de autonomización del campo artístico. El registro no define explícitamente qué es un artista pero establece campos a completar cuyo listado fue el fruto de profundas discusiones en el equipo de investigación sobre cuáles son los vectores que traza e campo artístico como campo de fuerzas en el sentido planteado por Martín Jay , en su dinámica de reconocimiento al sujeto social artista.Las preguntas serían qué vocabulario y número de acciones posibles restringe el dispositivo RDA para habilitar y hacer visible una retroalimentación informativa continua e inseparable de aquél que es nuestro proyecto de investigación. Consideramos que RDA no puede concebirse sólo como una base de datos. Benjamin al hablar de la traducción señala que esta tiene lugar primordialmente en el interior del lenguaje, en este caso nuestro registro virtual, al relacionar al lenguaje humano con el lenguaje de las cosas, esos objetos modestos e incluso abyectos que devienen jeroglíficos en cuyo prisma oscuro las relaciones sociales yacen congeladas en fragmentos.
¿Cómo plantear la cuestión de la visibilidad del registro de artistas sin pensar en una crítica de la información? Scott Lash ya ha planteado que el hecho de que el poder simbólico en los primeros años del siglo sea principalmente informacional imposibilita una crítica desde un espacio otro. Para Lash lo propio de la información es el flujo, el desarraigo, la compresión espacial y temporal y las relaciones en tiempo real que sólo pueden ser aprehendidas por una teoría de las consecuencias no previstas. Las formas tecnológicas de vida están desarraigadas. Una crítica de la información debe estar basada sobre el movimiento, sobre la diáspora. Pero como señala Arjun Appadurai la diáspora y difusión de términos e imágenes a través del mundo ha ido distendiendo y desestructurando la coherencia interna que los mantenía juntos en una narrativa maestra euro estadounidense dando nacimiento a un sinóptico político muy ligeramente estructurado que permitió a los distintos Estados-nación organizar sus culturas políticas en torno a palabras clave, en el sentido de Raymond Williams, diferentes.